Quiero saltar de la rama de un roble gritar tu nombre y echar a volar, tengo la fuerza del viento del norte y esa bravura que viene del mar.

jueves, 6 de octubre de 2011

3 años!!

3 años...3!! 3 años desde el momento aquel en el que note que no escucharía más aquella voz, aquella voz que muy pocas personas entendían. Yo que nunca te había oído hablar era de las personas que te entendía perfectamente cuando "hablabas" pero a tu manera.
En los 17 años que he pasado contigo tengo muchos y muy buenos recuerdos. Tengo el pitido de todos y cada uno de los coches que has tenido metido en los oídos y los distinguiría todos. Tengo en la cabeza todas las mañanas de verano en las que nos pasabas a buscar. Todos los días que nos llevabas a La Franca y luego te asomabas a la barandilla para que te viéramos y nos fuéramos para casa.Todas las tardes que íbamos a hacer la compra. Todos los domingos en el Pindal, o en el Royal de las pirámides, o en Pechón cuando trabajaba Carmen. Todas las veces que me dabas dinero y me decías ese "no se lo digas a nadie, para que te den más". Todas las tardes que fui a verte al hospital, primero cuando era pequeña, y Tata sacaba por la ventana aquella chaqueta roja, y después cuando ya era grande y veíamos como te apagabas. Y todas las tardes que me pasé sentada en la cocina sin poder entrar a despedirme de ti.


No fuiste el mejor marido, ni posiblemente el mejor padre aunque ser padre es difícil, pero con seguridad puedo afirmar que fuiste el mejor abuelo del mundo y lo seguirás siendo siempre.


Te quiero y te echo muchísimo de menos

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